Inicio Opinión

Nublao

Torre de Babel. Derroche de dinero en pinganillos para traducir. Incomprensión. Brindis al sol. Mentiras constantes. Mentirosos compulsivos. Cínicos con sillón. Fariseos de pagas vitalicias. Solidarios de postín, convertidos en insolidarios acérrimos. Ombliguistas orgullosos de su ceguera. Sordos oyendo a Chopin. Mudos dando discursos epistolares. Estoicos avaros. Ciegos viendo el mar. Imbéciles en grupos. Ignorantes acompañados de imbéciles. Tontos de sillón acomodados en el hemiciclo. Desprecio de responsabilidades. Inconciencias ausentes. Conciencias dormidas. Razonamiento perdido. Ceguera de futuro. Obsesión por el ego. Ignorancia al ciudadano. Mente centrada en el ego. Incapacidad de afrontar situaciones reales. Elucubraciones para no llamar a las cosas por su nombre por temor a perder la Moncloa. Adlateres ansiosos de mantener al jefe de la banda, pues sus vidas pendes de la situación del jefe. No hay mal que por bien no venga. Europa debe darse cuenta de quien gobierna en España: un individuo falto de escrúpulos y avaro de poder y dinero al que no le importa destruir cuanto haga falta para ser el jefe de la banda. De la banda no hablemos. Lloraríamos. No hay un plan, no hay nada. Solo Moncloa, Moncloa y Moncloa. 
En su comparecencia en rueda de prensa en Bruselas, para asistir al Consejo de Defensa, se le ocurre decir al jefe de la banda para no molestar a sus socios de gobierno que no le gusta la palabra “rearme”. De acuerdo, usemos sus sinónimos: militarización, refuerzo o fortalecimiento. Le gusta mas? O es que acaso va a volver a hacer el castellano a su antojo, tal y como trata de reescribir nuestra historia. 
Incapaz de afrontar los retos de un gobernante el ciudadano a medida que pasa el tiempo lo ve como jefe de una banda a la que se le está pasando su época dorada y lejos de preparase para abandonar la calle se limita a realizar cada día que pasa los trampantojos necesarios para sobrevivir. Y cada día que pasa el gobierno está mas aislado. No contesta en el Congreso y no sale a la calle. Por ahora nos podemos agarrar a la frase de Thomas Jefferson: “Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía”.
 

Fernando Guerrero

Ir ARRIBA