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Y vino Campanillas

E impregno a Sánchez con el polvo de hada. Ese polvo que procede del Valle de los Caídos hizo a Sánchez pensar en la necesidad de una ley que limitara el precio del alquiler de pisos, sin darse cuenta que fue un compañero de partido, no del actual, sino el de entonces, Miguel Boyer, quien puso fin al abuso que suponía esa ley para los propietarios de inmuebles. Ya lo hizo Franco. Limitar el alquiler. Ahora Sánchez y los suyos, también, a su imagen y semejanza.

Y lo mejor de todo es que lo venden como algo nuevo. Desde que ellos están en el poder todo es nuevo: hay nuevos y más parados, hay nueva inflación, hay nuevo uso del Falcón, hay nuevos géneros con cuya igualdad se pretende entretener a los ciudadanos pues ya la igualdad económica no interesa a nadie. Se han dado cuenta que tener un chale con jardín y piscina es mejor que vivir en un piso de 60 metros cuadrados. En el chale la mente se abre más y vuela.

En el piso está más agobiada. También hay nueva desigualdad. Hay menos ciudadanos que son más ricos, y más ciudadanos que son más pobres. El concepto de bien común, también, es nuevo. Antes era lo que beneficiaba a todos los ciudadanos. Por ejemplo, el precio de la electricidad, los impuestos o las pensiones. Ahora es más reducido, solo beneficia a los gobernantes y perjudica a los ciudadanos.

Se sube la electricidad, se suben los impuestos y se bajan las pensiones. La nueva forma de financiación de los partidos políticos, también es nueva. Le puede llegar a entrar dinero de otras dictaduras, como la que quieren implantar en España. También es nueva la forma de entrar en política. Ahora ser delincuente posibilita el poder sentarte en el Congreso de los Diputados. UP, tiene unos cuantos/cuantas/cuantes.

Es nuevo, también, en este gobierno el haber cambiado los gestos de reconocimiento de los ciudadanos hacia los gobernantes. Por ejemplo, cuando Pedro Sánchez es abucheado por la ciudadanía, es una muestra de expresión democrática que nada tiene que ver con lo bien o mal que lo está haciendo, sino lo que en realidad representa es el carácter progresista del ciudadano.

Pero lo verdaderamente nuevo es que un apegado al poder sea capaz de destruir una nación con tal de experimentar formulas sociales que lejos de beneficiar a la ciudadanía la perjudique en el día a día. Y aun así, haya ciudadanos que lejos de querer que el PSOE vuelva a ser lo que era le dan votos al avenido para que siga pensando que puede seguir haciendo de las suyas en perjuicio del oe y de España.

Autor

Fernando Guerrero

Fernando Guerrero

Ensayista