Jueves, 20 Junio 2019 | Acceso abonados

Cerrado por vacaciones

Ya dijimos que este gobierno del cambiazo (aquel que se produce a través del timo, la estafa) iba a mostrar sus verdaderas intenciones tras los procesos electorales. Una de esas intenciones es ir poco a poco a la mayor con respecto a crear las condiciones idóneas para que el ámbito privado sustituya al público en la prestación de derechos fundamentales como en la educación o la sanidad.

Un camino que se emprende en primer lugar deteriorando la situación de los servicios para abrir la puerta al desvío de dinero público a manos privadas, sobre lo que no todo el mérito es del actual gobierno, las tres derechas se han encontrado la llave bajo la alfombra para ello gracias a la política del PSOE de Susana Díaz.

Pasaron las elecciones municipales y nos hemos dado cuenta que, a pesar de estar ante "los presupuestos más sociales de la historia", nos encontramos como la Junta de Andalucía va a cerrar líneas educativas en muchos colegios públicos andaluces, o cómo una vez más llega el verano y se cierran camas por vacaciones.

En concreto, según hemos conocido esta semana, 337 camas hospitalarias en Málaga se verán afectadas en Málaga. ¿Os acordáis de ese malagueño que ahora es presidente la de calor que daba en estas fechas cuando se conocía el Plan de Verano del SAS?. Si lo de antes era un despropósito mayúsculo, ahora con el doble de camas cerradas, se me escapa cualquier vocablo que pueda escribirse sin que pueda considerarse una ofensa. Pero de verdad, es de gastar muy, pero que muy poca vergüenza.

Y no es casual, forma parte de ese camino que decíamos de deterioro de lo público y por ello han aprobado un proyecto de presupuesto que, sí es verdad que dedica 600 millones de euros más a la Sanidad que el anterior, pero ni por asomo es la mayor inversión en Sanidad: hay que tener en cuenta siempre el peso del dinero con relación al PIB de Andalucía, y en este caso está muy por debajo de cuando iniciamos la crisis. De hecho, lo que tenemos ahora es la factura que hemos pagado todos a las políticas de austeridad y recortes llevadas a cabo por Sevilla y Madrid atendiendo a las prioridades que marcaba y marca el Artículo 135 de la Constitución que pone por delante el pago de la deuda a los servicios público.

Ni es la mayor cantidad que se destina a Sanidad, ni mucho menos el crecimiento va a parar a tener más personal sanitario que posibilite no tener camas vacías, quirófanos a medio gas o centros de salud cerrados por las tardes en temporada estival. Sino que la mayoría de esos 600 millones de euros de todos y todas se destinan, como en el primer plan de choque frente a las listas de espera, a conciertos privados.

Recursos insuficientes y además repartidos con una intención directa de no mejorar los problemas estructurales de los servicios públicos andaluces. Una situación que no se salva con unos planes de choque, unos parches, unas medidas coyunturales, los problemas son endémicos y hay que salvarnos blindando la sanidad pública, dotándola del personal y medios necesarios para eso. Una cuestión que ni los de antes, ni los de ahora, van a hacer. En nuestras manos está que no dependamos únicamente de la inmunidad que otorga una tarjeta para poder sanar. En nuestras manos está que la vida no siga igual. 

Autor

Guzmán Ahumada

Guzmán Ahumada

Coordinador provincial de Izquierda Unida en Málaga

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