MÁLAGA- Conocer con antelación la posibilidad de encontrar medusas, algas o natas en las playas andaluzas es posible gracias al proyecto de la Universidad de Málaga ‘OCEANARIA-ANDALUCÍA’, una herramienta digital -para web y aplicación móvil-, diseñada por el grupo de I+D EDANYA y la Cátedra de Ciencias del Litoral de la Costa del Sol, que aboga por el cuidado y la conservación del entorno litoral, así como por un turismo ‘inteligente’.
Los resultados de este proyecto, que después de dos años de desarrollo acaba de finalizar, se han presentado esta mañana en una jornada divulgativa en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la UMA.
El acto lo ha presidido el vicerrector de Investigación y Divulgación Científica, Pedro Maireles, que ha estado acompañado por el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, Manuel Cardeña, y por los impulsores de la iniciativa, los profesores de la UMA Francisco Franco y Jorge Macías. También han asistido representantes de corporaciones municipales y empresas implicadas en la iniciativa.
La ciencia al servicio de la sociedad
El vicerrector ha señalado el “compromiso” de este proyecto por cuidar y poner en valor nuestro litoral. Además, ha destacado su modelo como ejemplo de colaboración entre universidad y empresa y entre investigadores multidisciplinares: en el mismo participan una veintena de científicos de la UMA de cinco áreas de conocimiento diferentes.
“El objetivo de OCEANARIA va mucho más allá del puramente científico, ya que conecta ciencia, sociedad y medio ambiente”, ha concluido.
El presidente de la Mancomunidad de Municipios, por su parte, ha insistido en la importancia de la promoción turística como fuente de riqueza de empleo y ha elogiado el proyecto como “idea de éxito” para potenciar esto.
Franco, director de la Cátedra de Ciencias del Litoral de la Costa del Sol, ha explicado que en el proyecto han participado todos los municipios costeros andaluces, desde Huelva hasta Almería, y que esa base de datos ha sido “el germen” sobre el que se ha desarrollado la IA, contando también con datos vía satélite de temperaturas, viento, oleaje etc.
“Ese es nuestro éxito, el trabajo en equipo para poner la ciencia al servicio de la sociedad y responder a necesidades reales”, ha declarado.
Información “valiosa” para la gestión del entorno litoral
‘OCEANARIA-ANDALUCÍA’ es, según sus autores, una herramienta que aporta una “valiosa ayuda” a los Municipios y a la Demarcación de Costas para la gestión del entorno litoral, ya que, con antelación, ofrece información sobre las costas andaluzas, así como del estado del mar, en relación al comportamiento y la posibilidad de encontrar medusas, algas invasoras - Rulopteryx okamurae- o natas -agregados flotantes-, permitiendo:
• Planificar intervenciones en las playas para su restauración
• Gestionar la limpieza de forma inteligente para disminuir la huella de carbono
• Ayudar a trabajar en seguridad y prevención de los usuarios de playas sabiendo si van a llegar enjambres de medusas a las playas con 5 días de antelación
• Mejorar la calidad medioambiental anticipándose a la llegada de arribazones del alga invasora para atenuar en la medida de lo posible los efectos de la invasión.
Además, esta herramienta muestra qué deportes náuticos pueden practicarse cada día en las más de 800 playas y casi 1.000 kilómetros de litoral andaluz, así como los hoteles, restaurantes y empresas de alquiler de equipos deportivos más cercanos a la zona en la que se encuentre el usuario.
Economía azul
En suma, inteligencia artificial aplicada a la ciencia del entorno litoral, la seguridad de los usuarios de playas y el desarrollo de deportes náuticos para el impulso de la economía azul en Andalucía.
Conservar el ecosistema marino y potenciar un turismo regional ‘inteligente’ son, por tanto, las aplicaciones finales de este proyecto desarrollado en la Universidad de Málaga.
‘OCEANARIA-ANDALUCÍA’ ha contado con una financiación de casi 250.000 euros, procedentes del Plan Complementario de Ciencias Marinas y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Junta de Andalucía (fondos Next Generation de la Unión Europea) y un periodo de ejecución de dos años.